Fallece Oriana Sánchez, una de las Fundadoras de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos

19.05.2013 22:38
Tras una larga y penosa enfermedad, fallece Oriana Sánchez una de las fundadoras de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos. Sus exequias se realizarán hoy 15 y mañana jueves 16 de mayo en la Parroquia San Alberto de Sicilia en la comuna de Recoleta (Avda. Recoleta altura 2800 por Muñoz Gamero). Su muerte se suma a la de otras madres que han perdido la vida sin poder dar con el paradero de los detenidos desaparecidos.
 
Como era su estilo. Rebelde, luchadora incansable hasta el límite de sus fuerzas. Oriana Sánchez hasta el último momento intentó ganarle a la vida resistiendo y combatiendo a esa enfermedad maldita llamada cáncer, tal como lo hizo por años buscando a su hija María Isabel, detenida desaparecida desde el año 1973, por la ya conocida cofradía de militares golpistas y genocidas. Sin embargo, el cáncer, que por años la persiguió pudo doblegarla al final de sus días.
 
La historia de Oriana Sánchez se parece mucho a la de esas mujeres chilenas excepcionales. De las que fueron capaces de colgarse una foto de su ser querido en el pecho y salir a la calle a realizar la denuncia.
 
Si, de esas mujeres que vencieron el miedo por amor, de las imprescindibles, de las que se encadenaron en el ex Congreso Nacional, de aquellas que enfrentaron a la represión dictatorial con las manos limpias y una subversiva pancarta con la palabra ¿Dónde Están?
 
Oriana Sánchez es de esas mujeres ejemplares que pese a su fuerza interior mueren con pena ya que hasta su deceso, los militares responsables no han sido capaz de reconocer con hombría sus crímenes y, por tanto, no le permitieron saber el destino final de sus seres queridos detenidos y desaparecidos.
 
Por las venas de Oriana Sánchez corría sangre socialista y nunca renegó de ella. Allendista hasta la médula supo entregar su vida a la búsqueda de su hija María Isabel Beltrán, detenida por un comando militar de la Escuela de Artillería de Linares desde su casa en calle Cienfuegos el 18 de diciembre de 1973.
 
Como madre y combatiente incansable fue reiterada veces detenida y torturada. Debió vivir la persecución de los organismos de seguridad y los allanamientos permanentes a su hogar durante todo el tiempo que duró la Dictadura Pinochetista. Sin embargo, la represión nunca pudo doblegarla. La consecuencia y dignidad de Oriana Sánchez y de las madres, hijas y hermanas de los Detenidos Desaparecidos las han transformado en el último bastión moral de la democracia chilena.
 
Oriana, como cariñosamente nos pedía que le dijéramos, siempre fue una mujer alegre y de vivir simple. A su avanzada edad, debió soportar sus últimos años postrada. Su cuerpo resistió hasta el final de sus límites pero esta última batalla no pudo ganarla.
 
Para sus hijos Roberto, Felipe y María Loreto, el fallecimiento de Oriana Sánchez, dejará un importante vacío en sus vidas pero a la vez su madre les hereda una vida de ejemplos, sacrificios y valores que pocos tienen la posibilidad de aprender.
 
Sus exequias se están llevando a cabo hoy 15 y mañana jueves 16 de mayo en la Parroquia San Alberto de Sicilia en la comuna de Recoleta (Avda. Recoleta altura 2800 por Muñoz Gamero) para descansar finalmente en el Cementerio General.
 
Para quienes tuvimos la suerte de compartir con ella sus luchas, su mesa y su afecto, sin duda que nos hará falta pero seguiremos comprometidos con su lucha: Verdad y Justicia.
 
Los Hijos de Mafalda manifiestan su pesar por la muerte de Oriana Sánchez