QUIÉN PAGA EL COSTO DE LA CRISIS

    Muchos han de asumir que la obtención del 10% de los ahorros de los fondos de pensiones fue un logro real y concreto de la movilización social y el compromiso de los parlamentarios de la nueva mayoría, hechos que a partir de la información que presentaré a continuación podría cuestionarse.

 

    Lo primero que se debe exponer es que, la devolución de estos dineros a las y los cotizantes (acción aprobada por el Congreso Nacional, el gobierno y los empresarios), fue totalmente inconstitucional, ya que implica gastos para el Estado, en otras palabras, esta ley obliga al fisco a realizar aportes directos para más de 340[1] mil pensiones, ya que el Estado debe financiar las pensiones mínimas y del pilar solidario. La inconstitucionalidad está dada ya que el “congreso” NO PUEDE promulgar leyes que impliquen gastos del Estado. Este solo hecho, sabido por los congresistas, las fuerzas políticas nacionales y los empresarios, hubiera legitimado el rechazo de esta ley por parte del Presidente de la República, cosa que no ocurrió, por el contrario, la ley fue aceptada, aprobada y publicada inmediatamente, y en menos de una semana las AFPs, inician el proceso de devolución de estos recursos.

 

    Qué duda cabe que la recepción de estos dineros por parte de nuestro pueblo aplacó y disminuyó el sentimiento de malestar y ardor social producido por la crisis, además de rescatar, tanto a los parlamentarios, así como también al mismo gobierno, y de pasada les limpió la cara a los empresarios dueños de los fondos de pensiones.

 

    Todos celebraron (exceptos los mala leche como yo), y declamaron loas a las fuerzas sociales y a nuestro pueblo, agradeciendo a las y los que lucharon en las calles por esta causa, dando a entender a todo el país y al mundo que gracias al 10% se recuperó el Estado de derecho perdido por la explosión del 18 de octubre, así como también los problemas causados por la crisis. Finalmente, con el 10% se superó la pobreza y el hambre existente en Chile.

 

    El tema es que efectivamente la devolución del 10% de los ahorros previsionales de las y los trabajadores, es un gran rescate para nuestro pueblo, pero también para la economía nacional y las arcas fiscales, ya que representan una cifra importante de recursos que el gobierno recaudará vía impuestos. Este 10%, representa en dinero efectivo algo más de $13 mil millones de dólares.

 

          Pero el rescate de la economía y las arcas fiscales no sólo se ha realizado con el 10% de las AFPs, existe otro mecanismo anterior utilizado por el gobierno que cumple con el mismo objetivo, cual es, la Ley N° 21.227[2], que permite utilizar el seguro de cesantía en circunstancias excepcionales, la que se ha denominado como “Ley de Protección al Empleo”, cuyo objetivo central es permitir suspender los contratos de trabajo o pactar la reducción temporal de las horas laborales, que se promulgó 1 de abril del presente año.

 

CÓMO ENFRENTÓ EL GOBIERNO LA CRISIS DEL COVID 19

 

    Lo primero que hay que establecer es que nuestro gobierno nos abandonó totalmente, cada medida tomada fue tardía intencionalmente, ya que esta bendita pandemia rescato al gobierno de todos los problemas y conflictos sociales y económicos que este fue incapaz de enfrentar. La política de agudizar la crisis cumplió un objetivo claro, traspasar el costo económico y sociales de la crisis a los y las trabajadoras.

 

    Por lo general, no se ha considerado que la suspensión de clases que se establece el día 15 de marzo produjo un conjunto de problemas sociales concretos, por un lado, obligo a muchas madres a quedarse en sus hogares, ya que, en una sociedad machista como la nuestra, ellas son las responsables del cuidado de los hijos e hijas, consecuencia de esto, las mujeres perdieron su trabajo. La suspensión de clases implico un aumento directo de los costos de alimentación de las familias, así como también, el consumo agua, luz y gas entre otros, en otras palabras, se inicia el proceso de empobrecimiento de las familias de clase media chilenas, que gracias a la pérdida o suspensión de su fuente laboral dejaron de pagar los servicios básicos, consecuentemente se produce el aumento del nivel de endeudamiento el cual a la fecha se encontraba en el 75,4%[3] del total de los ingresos de los hogares.

 

    Ahora bien, el primer rescate de nuestro gobierno para las y los trabajadores fue la ley de protección del empleo que a la fecha a “beneficiado a 720 mil trabajadores y trabajadoras. Este marco legal establece que, el o la trabajadora que sea beneficiada podrá girar un monto máximo de $225 mil pesos, cifra que disminuirá sistemáticamente en la medida que avancen los meses ya que se consideró que el primer pago sería el 55% de su salario y el quinto alcanzaría el 30% del mismo. Esta ley fue modificada para aumentar los recursos que recibiría las y los trabajadores, estableciendo un mínimo de ingreso de $225[4] mil pesos mensuales. (en el artículo NO se considera a todos los y las trabajadoras que están haciendo uso del seguro de cesantía)

 

    En realidad, Ley N° 21.227, o “Ley de Protección al Empleo”, no es un rescate del gobierno, por el contrario, esta es una ley que debería llamarse “Ráscatelas Con Tus Propias Uñas” o también, “Sálvate Solo”, algunos podrán exponer que esta ley debería llamarse “Cómo Cuidar a los Empresarios” o “Cómo Seguir Financiando a las AFP”, ya que por un lado obliga a las y los trabajadores a echar mano de sus ahorros forzados acumulados en el seguro de cesantía, para enfrentar la crisis, y por otro, obliga a los empresarios que se acojan a esta Ley a seguir pagando salud y AFP. Como se podrá observar ni las Isapres ni las AFPs, disminuyeron sus ingresos debido a la crisis.

 

    Pero bien, debo comenzar a demostrar con cifras el quién pagará la crisis, por lo que en este punto realizaremos nuestro primer cálculo, y para esto tomaremos el rango máximo de entrega de recursos a las y los trabajadores acogidos a la Ley de Protección del Empleo, que es $225 mil pesos (que gracias a la modificación de la misma se transformará en el rango mínimo), y los multiplicaremos por los 720 mil trabajadores y trabajadoras beneficiados, esto nos arroja un total de $162.000.000.000 (ciento sesenta y dos mil millones de pesos), ahora los dividiremos por un dólar a $800 pesos, lo que nos arroja $202.500.000 (doscientos dos millones quinientos mil dólares), y si consideramos que estos recursos se han entregado por  4 meses seguidos, y con la modificación de la ley se extenderá a 7 pagos, podemos asegurar que las y los trabajadores acogidos a la ley rescatarán del seguro de cesantía un total de US$1.417.500.000 (mil cuatrocientos diez y siete millones quinientos mil de dólares).

 

    Si consideramos que los ahorros previsionales recuperados por la devolución del 10% son $13 mil millones de dólares, y los ahorros del seguro de cesantía suman US $1.417.500.000, podemos asegurar que los recursos que las y los trabajadores han aportado para enfrentar la crisis es $14.417.500.000 millones de dólares (catorce mil cuatrocientos diez y siete millones quinientos mil dólares), uf que tienen dinero las y los trabajadores.

 

CUÁNTO DINERO A APORTADO DIRECTAMENTE EL GOBIERNO A NUESTRO PUEBLO PARA ENFRENTAR LA CRISIS

 

    La primera política del gobierno para enfrentar la crisis fue el “Plan Fiscal de Apoyo Frente a la Crisis del Corona Virus 2020”, que fue presentada a mediados del mes de marzo, donde anunció la entrega de $11.750 millones de dólares para enfrentar la pandemia del Corona Virus, el cual se distribuirá de la siguiente forma:

  • Principal costo, de unos $6 mil millones de dólares, en apoyo tributario para las empresas[5].
  • El 2% Constitucional, que “equivale a $1.400 millones de dólares, los cuales-en caso de necesitarse- se inyectarán a las carteras que requieran enfrentar la emergencia sanitaria.
  • $100 millones de dólares administrados por los municipios para apoyar a las microempresas con problemas económicos, (con bonos de entre $80 mil y $100 mil pesos).
  • Un bono tipo subsidio único familiar para 2 millones de personas, con un costo total de $167 millones de dólares[6].
  • $500 millones de dólares para capitalizar al Banco Estado.
  • (El plan del gobierno para 2 años de crisis es de $12 mil millones de dólares)

 

    De estos recursos podríamos considerar que los $100 millones de dólares que administrarán los municipios, podrían llegar directamente a la población. Los $167 millones de dólares del subsidio único familiar efectivamente llegaron a la población, pero este dinero no representó más del 3% de los recursos entregados a los empresarios. Claro el bono Covid del que se habla, que inicia su entrega el 17 y 18 de abril, que significo $50 mil pesos por persona, y benefició a 2,6 millones de chilenas y chilenos, al realizar una simple operación matemática nos arroja que en realidad no fueron $167 millones de dólares, si no que $162.500 millones. En este párrafo podemos sumar finalmente como aporte directo del gobierno a nuestro pueblo un total de $262.500.000 millones de dólares. (todos los cálculos en dólares se realizan con un valor de $800 pesos).

 

    Para enfrentar el hambre de nuestro pueblo, el gobierno inicio la operación entrega de “Cajas de Alimento Para Chile”, que consistió en la distribución de 2,5 millones de estas a los hogares más pobres del país, con un consto de $100 millones de dólares[7]. Debemos ser justos con el mal gobierno, reconociendo que en la práctica se entregaron 5 millones de cajas, sumando $100 millones de dólares más al gasto directo dirigido a la población más pobre. Claro, estas cajas fueron un gran negocio para los supermercados y grandes empresas del país, pero ese es otro tema.

 

    Posterior a la operación cajas, se sumó el bono para la clase media (Ley 21.252) que beneficio a 1,2 millones de personas. Este aporte del gobierno significó la entrega de $500 mil pesos a las y los trabajadores que tuvieran un salario superior a $400 mil pesos e inferior a 1 millón y medio de pesos. El total de estos recursos fue $750.000.000 millones de dólares.

 

    Si sumamos todos los aportes realizados directamente por el gobierno a la población nacional para enfrentar la crisis del Covid 19, tenemos un total de $1.212.500.000 millones de dólares, mientras las y los trabajadores, han aportado directamente (considerando el 10% de las AFPs, más el seguro de cesantía) $14.417.500.000 millones de dólares     (catorce mil cuatrocientos diez y siete millones quinientos mil dólares).

 

    Como se podrá constatar, las y los trabajadores han aportado directamente a la economía nacional $13.205.000.000 mil millones de dólares más que el mismo gobierno, lo que demuestra que la crisis la estamos pagando directamente nosotros o sea las y los trabajadores.

El Gobierno comprometió US$12.000 millones de dólares para 2 años.

 

CÓMO SE BENEFICIA EL GOBIERNO Y LOS EMPRESARIOS DEL APORTE ECONÓMICOS REALIZADOS POR LAS Y LOS TRABAJADORES.

 

    Como se expuso con anterioridad, el gobierno bajo la lógica subsidiaria, sólo se ha dedicado a proteger a los empresarios nacionales y extranjeros. Esto lo ha realizado por medio de la Ley de protección del empleo, que le aseguró a las Isapres y AFP el pago de las cotizaciones de todas las y los trabajadores que se “beneficiaran con esta ley” (720 mil personas a la fecha), en segundo lugar, se encuentra la entrega de créditos (por $6 mil millones de dólares), con tasa de interés cero y con garantía estatal a la gran empresa con un plazo de 24 meses, lo que quiere decir que, si no pagan en 2 años, lo terminaremos pagando todos nosotros.

 

    Con la oferta de la entrega de créditos blandos a la población, más la baja en la tasa de interés a un 0,5%, le asegura clientes a la empresa bancaría, acción que se traducirá en el aumento del nivel de endeudamiento de las familias chilenas.

 

    Tanto con la devolución del 10% y los recursos del seguro de cesantía el gobierno inyectó directamente $14.417.500.000 millones de dólares (catorce mil cuatrocientos diez y siete millones quinientos mil dólares), los que se traducirán principalmente en pago de deuda y consumo directo, rescatando de esta forma a todas las tiendas comerciales, en otras palabras, movilizará el consumo interno que permitirá el crecimiento económico.

 

    ¿Pero qué ganan las AFPs?, es una pregunta interesante, la respuesta es muy fácil de explicar, con la modificación de la ley de pensiones que se está discutiendo actualmente, se pretende aumentar el nivel de ahorro forzoso, pero ahora NO solo de las y los trabajadores, si no que de toda la población nacional mayor de 14 años, esto se procurará por medio del aumento del IVA, que pasaría de un 19% a un 20%[8]. El aumento del 1%[9] del Impuesto al Valor Agregado, se transformaría en ahorro para las pensiones, recursos que serían traspasados directamente a las AFP, aumentando el número de clientes forzosos de estas empresas. Esta información la profundizaré en otro artículo.

 

    Por otro lado, el gobierno ganó por todos lados con el apoyo al retiro del 10%, pues consiguió la paz social, tranquilizando las aguas y de pasada debilitó una de las banderas de lucha de nuestro pueblo, cual es el fin de las AFPs.

 

    Desde la Hacienda, el gobierno da pasos agigantados para lograr su objetivo de crecimiento económico ya que se benefició directamente de la inyección de estos $14.417 millones de dólares, debido a que el 19% de estos recursos, que es el IVA, ingresarán directamente a las arcas fiscales, en otras palabras, $2.739.325.000 (dos mil setecientos treinta y nueve millones trecientos veinticinco mil dólares) se traducirán en impuestos, con esto el gobierno recupera todos los recursos invertidos directamente en la población general, y gana más del 100% de lo gastado.

 

    Podemos asegurar entonces que, solo con los impuestos que pagaremos como pueblo trabajador consecuencia de la devolución del 10% se cubre el costo total de las canastas familiares, el bono Covid de $50 mil pesos y el bono para la clase media de $500 mil pesos y sobra plata.

 

          La guinda de la torta es la discusión del impuesto a los súper ricos, el que gravaría dicho patrimonio en un 2,5%, que se pagaría por una sola vez. Este gravamen impositivo se estima que debería recaudar $6.500 millones de dólares, en otras palabras, los súper pero súper ricos aportarían a la nación menos de la mitad de lo que han aportado las y los trabajadores con la devolución del 10% de sus ahorros previsionales. El cuento es que esta ley si se llega a aprobar NO recaudará esta cantidad de recursos ya que nuestros representantes del gobierno y el congreso se dedicarán a bajar el porcentaje total del gravamen o finalmente lo rechazarán.

 

          La devolución del 10% de los recursos previsionales ha sido tan exitosa que nuestros representantes tanto en el gobierno como en el congreso están pensando en una segunda patita, esta propuesta de seguro será discutida, rechazada, demonizada pero secretamente apoyada y aplaudida por los empresarios nacionales y el gobierno.

 

          El último chiste de este artículo es que, los famosos $12 mil millones de dólares que el mal gobierno a destinado para enfrentar la crisis, son recursos obtenidos vía la riqueza que genera nuestro trabajo y los impuestos que pagamos como ciudadanos, en otras palabras son nuestros recursos, los que debieran ser administrados para satisfacer las necesidades de los habitantes de nuestra nación.

 

          Luego de que usted haya terminado de leer este artículo, debería por lo menos asumir medianamente que la crisis la estamos pagando, como siempre las y los trabajadores, en segundo lugar, debería por lo menos comenzar a dudar si la entrega del 10% de las AFPs, es un logro de las fuerzas movilizadas de nuestro pueblo, y pensar que, a lo mejor, que esta medida política y económica fue organizada y planificada por el aparato del gobierno en colusión con las diversas fuerzas políticas representadas en el congreso, y absolutamente apoyada por el gran empresariado nacional.

 

          Finalmente, y a modo de conclusión, lo que debemos comprender es que toda la riqueza que administra el gobierno y las empresas es creada por nuestro trabajo, por lo tanto, nos pertenece. En segundo lugar, no basta con una exposición social desorganizada y desarticulada, requerimos como pueblo una fuerza política organizada que se enfrente a nuestro enemigo de clase, que sea consiente, organizada y disciplinada, de otra forma dejaremos en las manos de los mismos de siempre la responsabilidad de generar cambios políticos y económicos, y como la historia nos a demostrado, ellos, los que nos gobiernan solo benefician a los empresarios.

 

  •           Si queremos una nueva constitución que este verdaderamente al servicio de nuestro pueblo, debemos tomarnos el poder.
  •           Si queremos un sistema de salud que este al servició de nuestro pueblo, debemos tomarnos el poder.
  •           Si queremos terminar con las AFP, y crear un sistema de pensiones justo y solidario, debemos tomarnos el                    poder.
  •           Si queremos educación de excelencia, debemos tomarnos el poder.
  •           Si queremos trabajos dignos y bien remunerado, debemos tomarnos el poder.
  •           Si queremos que la vivienda sea nuevamente un derecho social, debemos tomarnos el poder.
  •           Si queremos que el acceso al agua sea un derecho consagrado, debemos tomarnos el poder.

 

                Por que si no nos organizamos y luchamos para tomarnos el poder, entregamos en bandeja a los empresarios y políticos corruptos la riqueza que genera nuestro trabajo.

 

Mario Paz Montecinos

Los Hijos de Mafalda

La Palomilla Informativa del Pueblo Desorganizado.

El Mayor Compromiso con Nuestro Pueblo es la Organización.

 

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[1] Diario Financiero. 13 de agosto Página 9.

[5] Diario Financiero. 20/03/20 pág 4

[8] Diario Financiero. 01/09/2020 Página 2

[9] Diario Financiero. 31/08/2020 Página 10

 

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